Los organizadores de la manifestaciones contra el régimen en Egipto, las mayores en 30 años de poder del presidente Hosni Mubarak, llamaron el miércoles a volver a tomar las calles, pese a la prohibición de las autoridades.
Un manifestante murió el miércoles debido a las heridas que sufrió la víspera en Suez (este de El Cairo), elevando a cuatro el número de fallecidos en los enfrentamientos (tres manifestantes y un policía).
El “Movimiento del 6 de abril”, un grupo de militantes prodemocráticos, anunció que llamaba a nuevas manifestaciones en el centro del Cairo “para pedir el derecho a vivir, a la libertad y la dignidad”.
Paralelamente, el ministerio del Interior anunció que “no será permitido ningún acto de provocación, manifestación de protesta, marcha o manifestación”.
Algunos militantes, muy activos en las redes sociales de internet, indicaron a la AFP que no acatarían esta advertencia y que las manifestaciones podrían tener lugar también en las provincias.
Las protestas antigubernamentales del martes, que movilizaron a millares de personas en todo el país, son las más importantes en las tres décadas del régimen de Mubarak.
En las marchas, inspiradas en la rebelión tunecina que este mes provocó la fuga del presidente Ben Alí tras 23 años de poder, había eslóganes que pedían la salida de Mubarak, de 82 años, y en el poder desde 1981.
Unas 200 personas fueron detenidas el martes, según los servicios de seguridad.
La bolsa de El Cairo abrió el miércoles en fuerte baja y su principal índice perdía 5% al inicio de la sesión.
La prensa egipcia independiente subrayaba la magnitud de las protestas.
“Millares de personas se manifiestan contra el poder, el desempleo, la inflación y la corrupción y piden la salida del gobierno”, tituló el diario Al Masri al Yom.
Otro rotativo, Al Shoruq, afirmó en su titular de portada que “Egipto en cólera toma las calles” y aseguró que un “volcán de ira hizo erupción en las calles de El Cairo”.
En cambio, la prensa gubernamental minimizaba el impacto de las protestas. “Hubo manifestaciones en algunos lugares, pero la mayoría de las gobernaciones estuvieron tranquilas”, sostuvo el cotidiano Al Ajbar.
En el extranjero, los llamados se multiplicaron para pedir a Egipto que lleve a cabo las reformas que reclama la población, y se subrayaba el papel moderador de este país entre el mundo árabe e Israel.
El gobierno egipcio debe ser “sensible” a las aspiraciones de su pueblo, consideró el martes la presidencia de Estados Unidos, que estimuló al régimen a “llevar a cabo reformas políticas, económicas y sociales”.
Francia lamenta las muertes ocurridas durante las manifestaciones, declaró la ministra francesa de Relaciones Exteriores, Michèle Alliot-Marie, y recordó que la política francesa exhorta a “más democracia en todos los Estados”.
El presidente del Parlamento europeo Jerzy Buzek expresó el deseo de que las autoridades egipcias comprendan las “aspiraciones legítimas” de sus ciudadanos.
Por su lado, el viceprimer ministro israelí Sylvan Shalom manifestó este miércoles la esperanza de que los disturbios en Egipto no influyan en las relaciones entre los dos países.
“Todos esperamos que las autoridades egipcias sepan acordar la libertad y los derechos a sus ciudadanos, siguiendo por la buena senda y manteniendo las buenas relaciones establecidas con Israel desde hace más de 30 años”, afirmó Shalom a la radio pública.
Itongadol/La policía de Hamas impidió hoy, martes, que un puñado de personas se concentrara en la ciudad de Gaza en solidaridad con los manifestantes egipcios que exigen la destitución del presidente Hosni Mubarak, según denunció una de los participantes. Ello ocurre a pesar de que, en privado, funcionarios de la organización terrorista admiten que un cambio de régimen en Egipto podría beneficiarla. Lo propio aconteció el domingo en la Margen Occidental.
La policía de Hamas impidió hoy, martes, que un puñado de personas se concentrara en la ciudad de Gaza en solidaridad con los manifestantes egipcios que exigen la destitución del presidente Hosni Mubarak, según denunció una de los participantes.
Asma al-Ghoul relató que un pequeño grupo de palestinos se había reunido en el centro de esa ciudad cuando la policía llegó para detenerlo.
La fuente informó que los efectivos arrestaron y maltrataron a algunos manifestantes.
“Todo el mundo debería disfrutar del derecho de expresión libre”, declaró al-Ghoul, quien agregó que agentes femeninos la hostigaron por no cubrirse el cabello y la acusaron de ser una mala musulmana.
En tanto, la organización humanitaria con sede en Nueva York Human Rights Watch reclamó a Hamas que “deje de interferir arbitrariamente en manifestaciones pacíficas sobre Egipto o cualquier otra cosa”.
La policía de Hamas actuó a pesar de que, en privado, funcionarios de la organización terrorista admiten que un cambio de régimen en El Cairo podría beneficiarla para aliviar el bloqueo egipcio-israelí sobre la Franja de Gaza.
Por su parte, la Autoridad Palestina actuó del mismo modo el domingo, en la Margen Occidental.
Testigos denunciaron que un centenar de policías, el triple que los manifestantes, les evitaron acercarse a la misión diplomática egipcia, por temor a extender la insurgencia egipcia a la población palestina.
“Hemos llamado a esta manifestación a través de Internet para venir a expresar solidaridad con el pueblo egipcio y su lucha por la democracia y los derechos humanos”, declaró Ramzi Hazboun, de 25 años.
Los efectivos empujaron a algunas personas, auto convocadas a través de las redes sociales, y las amenazaron con pegarles con palos y arrestarlas.
La policía también impidió que los periodistas fotografiaran o filmaran la concentración, advirtiéndoles que podría confiscar sus cámaras.
Ni la Autoridad Palestina ni Hamas han hecho comentarios oficiales al respecto, como tampoco sobre los acontecimientos en Egipto, a pesar de que la primera considera a Mubarak un aliado.

http://www.noticierodigital.com/2011/01/oposicion-en-egipto-exige-destitucion-de-mubarak-gobierno-prohibe-manifestarse/